Los pirotecnicos pueden provocar quemaduras, daños en los ojos y oídos, así como alteraciones en el sistema nervioso y las vías respiratorias. También pueden afectar la salud de personas con espectro autista, discapacidades, adultos mayores, niños y en especial mascotas.
Los pirotecnicos están hechos con compuestos tóxicos que liberan gases contaminantes como el monóxido de carbono, que daña la atmósfera.

